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Actualizado: hace 1 día 2 horas

El impacto del COVID-19 en la generación Z y su visión del futuro de la educación

2 Julio, 2020 - 17:09
Un estudio revela el punto de vista de la Generación Z sobre cómo el COVID-19 afecta su educación y por qué buscarán seguir su propio camino educativo.

Foto por: Susan Ruggles.

Con el fin de descubrir si los estudiantes de la generación Z estaban interesados en seguir una educación universitaria tradicional al terminar el bachillerato, la Corporación de Gestión de Crédito Educativo (ECMC por sus siglas en inglés) y VICE Media lanzaron “Question The Quo". Esta encuesta involucró a más de 2200 alumnos estadounidenses entre 14 a 18 años, es decir, jóvenes que están en el bachillerato o lo van terminando. Lo interesante es que la investigación comenzó a finales de febrero del 2020, justo cuando empezaba la pandemia y terminó a mediados de mayo, cuando los alumnos llevaban más de un mes en cuarentena. 

Tradicionalmente, se estudian cuatro años de educación superior para obtener el título pero ahora, menos del 23 % lo ven como el único camino para obtener un buen trabajo o una exitosa carrera profesional. Por el contrario, el 70 % de los encuestados están dispuestos a seguir su propio camino de aprendizaje, aunque este no incluya ir a la universidad. 

Cuestionando el statu quo

Los resultados de este estudio demuestran que las nuevas generaciones comprenden la necesidad del aprendizaje a lo largo de la vida y capacitación continua en habilidades, factores que Jeremy Wheaton, presidente y CEO del Grupo ECMC, considera esenciales para el éxito ahora y en el futuro. Más de la mitad de los encuestados (61 %) aseguraron que el mejor lugar para aprender es el trabajo, pero menos de la mitad (46 %) creen que las empresas brindan oportunidades de educación formal para ayudarlos a desarrollar sus habilidades. 

Entre los factores que influyen la decisión de alejarse de una educación tradicional por rutas alternas, el 64 % de los jóvenes comentaron que les preocupa cómo pagar la educación superior. Un 59 % espera que el gobierno lance algún bono o programa adicional para ayudarlos a pagar sus deudas estudiantiles. Otro 46 % está esperando que las empresas empiecen a brindar educación formal con el fin de mejorar las habilidades que necesitarán en el futuro del trabajo. 

Por otro lado, un 80 % de las mejores carreras que los encuestados quieren estudiar se ofrecen a través de programas de formación profesional y técnica, por lo que para esta generación, considerar una alternativa a la universidad es viable. Además, 65 % de los encuestados comentaron que consideran una educación alternativa porque confían en su futuro personal, inclusive el 84 % considera que sus perspectivas laborales son iguales o mejores que las de sus padres.  

¿Qué preocupa a la Gen Z?

El cambio climático y la deuda estudiantil son dos de los temas que más preocupan y provoca ansiedad en los jóvenes de la generación Z. Según el estudio, el 51 % considera el cambio climático como el tema más preocupante, seguido por la deuda estudiantil (48 %) y las expectativas de los demás (41 %).

Por otro lado, la encuesta preguntó a los encuestados qué era lo que les daba más esperanza sobre el futuro, y el 60 % confirmaron que su familia. Le sigue con un 55 % las metas y esperanzas que planean cumplir, junto con su habilidad de poder ganarse la vida. Lo que más desconfianza y desaliento les da  es la deuda estudiantil, ya que no creen que se pueda evitar. 

La generación Z se ha caracterizado por padecer altos niveles de estrés y burnout, esto se debe, en parte, a las altas expectativas que se tienen sobre las y los integrantes de esta generación. Las expectativas que tienen sobre ellos es el tercer tema que más preocupa a esta generación. 

Pero, ¿cómo define la Gen Z el “éxito”? Se les preguntó cuánto estaban de acuerdo con las siguientes afirmaciones y 87 % está de acuerdo con que “éxito” es obtener un trabajo que los apasione en los primeros cinco años de su vida laboral. Otro 67 % creen que es centrarse en lo que aman, sin importar el dinero, y un 30 % creen que lo económico es lo que define el éxito. 

La pandemia los ha hecho replantear sus planes a futuro

Debido a las fechas en las que se llevaron a cabo las encuestas, está claro que el tema del COVID-19 afecta a estos resultados. Al 37 % de los jóvenes encuestados les preocupa cómo la pandemia pueda afectar su futuro, especialmente por el impacto económico que la pandemia tendrá. Se estima que los estragos del COVID-19 se sentirán hasta una década después, afectando especialmente a las generaciones que ingresarán al mercado laboral en un mundo pospandemia.

Estos factores han influido en las decisiones de carrera de esta generación. El 25 % de los encuestados está considerando cambiar sus planes sobre qué hacer después de graduarse, el 24 % retrasará sus planes de estudiar una carrera universitaria y 21 % señala que es probable que asista a una escuela técnica, en lugar de asistir a la universidad. Además, el 35 % contestó que es probable que no busquen un título de posgrado. 

Para quienes siguen con sus planes de continuar sus estudios, el 74 % de los encuestados cree que una educación basada en habilidades STEM o comerciales hacen sentido y son relevantes en el mundo actual. Mientras que el 59 % considera el aprendizaje a lo largo de la vida y la capacitación continua como un tema esencial.

Clases en línea vs. presenciales

La generación Z prefiere la enseñanza presencial. Más de la mitad (58 %) de los encuestados creen que la educación sufre durante los cierres de las instituciones educativas. Mientras que al elegir entre clases presenciales, híbridas o totalmente en línea, el 36 % considera que, como están las cosas actualmente, las clases son mucho mejor presenciales, seguido muy de cerca (34 %) por la creencia que la mejor opción son las clases híbridas y el 30 % se inclina más por las clases en línea. 

Estos resultados cambian cuando se les pregunta lo mismo pero considerando un escenario donde ya se haya desarrollado una vacuna; en este escenario, el 56 % considera que prefiere tener clases presenciales, seguido por un 37 % híbridas y sólo un 7 % prefiere las clases exclusivamente en línea. Pero aunque la mayoría de los encuestados se incline por las clases presenciales, ¿cómo se imaginan un regreso a las aulas pospandemia? El 39 % está de acuerdo que, de regresar a las aulas, los escritorios deberán estar apartados uno del otro y un 36 % considera que se deberían reducir los espacios sociales. 

Al preguntarles qué tan de acuerdo estaban con la dificultad y desventajas de la educación en línea, el 39 % está de acuerdo que el material en línea es menos desafiante, mientras que un 34 %  acordaron lo opuesto, señalan que las clases online son más difíciles y sólo el 20 % afirmó consideran que es lo mismo. 

Por último, el 43 % creen que debido a la pandemia, aumentará la insistencia en la educación en el hogar posibilidad que esta generación no ve con buenos ojos ya que el 50 % cree que la cuarentena sólo ha aumentado a la desigualdad ya que no todos los alumnos tienen el mismo acceso a las tecnologías necesarias para aprender a distancia.

Está claro que la pandemia ha afectado a la generación Z y los ha llevado a replantear sus planes sobre qué hacer al graduarse de preparatoria. Además, temas como el costo de la universidad y la incertidumbre, siguen empujando a los alumnos a considerar entrar a trabajar o estudiar una carrera técnica o entrar a algún programa de formación profesional. Aún así, la encuesta se realizó durante la cuarentena por lo que sería interesante ver si cambian de opinión una vez que vuelvan a abrir las universidades.

 

Distanciamiento social y videojuegos: una nueva forma de aprender

1 Julio, 2020 - 15:55
Los juegos en línea ofrecen a niños y jóvenes una oportunidad de contacto y socialización en tiempos de distanciamiento social.

Imagen: Istock/DragonImages

En marzo del presente año, Steam, una de las plataformas más usadas a nivel mundial para jugar en línea, superó los 20 millones de usuarios activos, mientras el juego de Call of Duty Warzone alcanzó 15 millones. En mayo, Animal Crossing llegó a 11 millones de jugadores.

Es seguro decir que un éxodo digital sin precedentes está sucediendo en la comunidad de aficionados a los videojuegos. ¿Pero cómo se relaciona esto el con distanciamiento social y la salud mental de niños y jóvenes? 

Ante las medidas precautorias que han cerrado millones de escuelas y campus universitarios alrededor del mundo, los estudiantes se encuentran no solo en la necesidad de seguir asistiendo a clases en línea para continuar su formación académica, sino de buscar instancias de interacción y cooperación fuera de la escuela que les ayuden a seguir también con el desarrollo de sus habilidades sociales e inteligencia emocional. Sorprendentemente, ese espacio está siendo llenado por los videojuegos.

Un cambio en la comunidad gamer

Antes de la pandemia, la dinámica en la comunidad de aficionados a los videojuegos era dominada principalmente por el interés de jugar. Las personas que se conocían en las sesiones multijugador de videojuegos usualmente comenzaban amistades después de jugar un mismo título y convivir consistentemente en los modos multijugadores. 

Hoy en día vivimos un fenómeno a la inversa. Niñas y jóvenes usan las plataformas de juego para tener contacto con las amistades que ya tenían en la escuela y de las cuales han estado alejados por las medidas de distanciamiento social. 

La plataforma de creación de videojuegos Roblox es una de las más usadas por los estudiantes para realizar actividades cooperativas en línea, ser creativos y mantener una sana frecuencia de interacción social con otros niños y jóvenes.

Roblox, es similar a Minecraft en el sentido de que proporciona a los usuarios un conjunto de herramientas para crear diversos entornos desde cero, pero Roblox lo lleva un paso más allá permitiendo crear juegos completos que pueden ser compartidos y vendidos en la plataforma. De esta forma, los jugadores no solo se están divirtiendo y compartiendo con otros usuarios, también aprenden las bases de cómo se estructura un juego con base en el código.

Un juego con propósito

La respuesta de niños y jóvenes a juegos que les permiten ser creativos y sociales ha sido enorme. Roblox cuenta con 120 millones de usuarios activos por mes. De acuerdo con cifras de la compañía, 52 % de los adolescentes están pasando más tiempo con amigos que conocían previamente de forma presencial y 69 % está jugando más precisamente por las condiciones de aislamiento impuestas por la pandemia.

Además de los efectos positivos que este ejercicio de creatividad y socialización está ejerciendo sobre los estudiantes, este tipo de juegos ofrecen la posibilidad no solamente de aprender a programar para el diseño de videojuegos, sino realmente obtener un ingreso por la creación de un título nuevo.

“Creo que [las nuevas generaciones] se están dando cuenta a más temprana edad de lo talentosos que son en una gran variedad de cosas, como diseño de videojuegos, desarrollo, escribir códigos, crear assets digitales o marketing”.

Historias de éxito de programadores jóvenes que usaron Roblox para potencializar sus proyectos de juego, muestran el poder de la plataforma más allá de su uso como pasatiempo creativo y vehículo de interacción para aliviar los efectos del aislamiento.

Josh Correira, quien apenas empezará su segundo año en el Instituto Politécnico Rensselaer (Nueva York),  y ya registra 4000 dólares mensuales de ganancia a través del diseño de videojuegos en Roblox; Alex Balfanz pudo pagarse una carrera en la Universidad Duke con las ganancias obtenidas del juego Jailbreak, diseñado en Roblox. 

Este tipo de aprendizaje a través del juego puede realizarse desde edades muy tempranas, Balfanz comentó para Mashable haber empezado a diseñar en Roblox cuando tenía solo nueve años. David Baszucki, CEO de Roblox, habló para Betabeat sobre el beneficio a futuro de plataformas como la suya. “Creo que se están dando cuenta a más temprana edad de lo talentosos que son en una gran variedad de cosas, como diseño de videojuegos, desarrollo, escribir códigos, crear assets digitales o marketing”.

Baszucki explicó que el juego puede ser un boleto de entrada para interesarse en una carrera de ciencias computacionales o arte. Un pasatiempo como este, bien aplicado, con supervisión de padres y maestros puede ser una herramienta muy útil no solamente para mejorar el presente de niños y jóvenes sino para ayudarles a forjar un mañana con base en las habilidades que serán aún más relevantes en un futuro próximo.

¿Qué instancias de aprendizaje con base en el juego usas para mantener a tus alumnos motivados? Cuéntanos en los comentarios.

 

Tres Youtubers para aprender sobre sociología en eventos actuales

30 Junio, 2020 - 09:02
Para entender y reflexionar sobre las implicaciones reales de eventos recientes, es necesario incentivar el diálogo en clases con buenos recursos auxiliares.

Imagen: Trevor Noah / News Nation English.

El 2020 ha sido un año que nos ha llevado a reevaluar nuestra visión sobre muchas cosas, especialmente en el rubro histórico, político y social. Es una época difícil para ser docente. Los materiales básicos para las clases, por más actualizados que estén, no toman en cuenta eventos como la erupción de protestas alrededor del mundo debido a la violencia racial, o el estado actual de movimientos como el #MeToo, ni las consecuencias más actuales del resurgimiento de la derecha en múltiples países.  

Estos son, sin duda, temas que deberían discutirse en el aula independientemente de la asignatura pero  especialmente en las materias de historia o sociología. Pero es necesario contar con recursos que faciliten esta conversación a través de contenidos en tiempo real que realicen un análisis y comentarios certeros sobre estos eventos de actualidad y como estos nos llevan a reenmarcar principios históricos, políticos y sociales que no nos habíamos cuestionado antes.

1. Hablemos de Beau de la Quinta Columna

Con videos usualmente breves, concisos, de lenguaje simple y amigable para principiantes, el reportero de asuntos militares y activista Justin King, aborda temas sensibles para la sociedad americana como el racismo, el derecho a portar armas, la brutalidad policíaca,  los tiroteos escolares y el apego a los protocolos para combatir el COVID-19 entre otros.

Su experiencia como ex-contratista militar independiente y ex-instructor de entrenamiento táctico para fuerzas policíacas, lo provee de una perspectiva única y completa con respecto a los protocolos policiales que han desatado protestas a nivel mundial recientemente. 

Su canal ofrece contenido auxiliar serio, articulado, con base en investigación y experiencia profesional que ayuda a esclarecer y poner en contexto muchos cuestionamientos sobre el transcurrir social no solamente en Estados Unidos, sino en el resto del mundo.

2. La raíz de las cosas: Innuendo Studios

El videoensayista Ian Danskin, usa su canal Innuendo Studios para crear un espacio de conocimiento y discusión sobre las bases sobre las que se construyen problemas sociales como el desbalance político entre la izquierda y la derecha, el sexismo y la masculinidad tóxica.

Con 15 años de experiencia en el rubro del storytelling audiovisual, Danskin ofrece un análisis profundo pero fácil de digerir sobre estos temas para poner en contexto eventos actuales y facilitar la discusión en clase.

Los videos del canal comúnmente pueden encontrarse con opción a subtítulos en inglés, francés, portugués, y en algunas ocasiones al español. Su enfoque es más filosófico e inclinado hacia la teoría, pero no falla en establecer por qué es importante entender estas bases teóricas de los problemas sociales antes de comenzar un debate sobre eventos reales de la actualidad.

3. Perspectiva y Humor: Trevor Noah

A pesar de no ser propiamente un Youtuber y no haber iniciado su carrera como maestro, experto en media o investigador, el comediante, escritor y ahora conductor de The Daily Show posee una habilidad que lo distingue de otros cómicos que buscan hablar de temas sociales, especialmente relacionados con el racismo.

Su capacidad crítica y su alto nivel de empatía al momento de realizar comedia observacional lo ha vuelto una de las voces más críticas, pero a la vez amigables y fáciles de digerir en la televisión y medios digitales.

El origen sudafricano de Noah lo provee de una perspectiva única para analizar las diferentes formas de racismo tanto en su país como en Estados Unidos. Anteriormente dedicado al comentario político ligero en su show, el comediante ha tomado un rol central en la cobertura de eventos recientes, como las protestas contra la violencia racial y el debate sobre la conservación de monumentos históricos.

Estos recursos auxiliares no son sustituto para los materiales base expedidos por las instituciones educativas, pero sin duda pueden representar un buen refuerzo para mantener relevante la conversación en el aula, así como ayudar a los estudiantes a entender mejor las implicaciones de los eventos importantes que suceden a su alrededor en tiempo real.

¿Qué recursos usas como docente para generar una discusión equilibrada y útil en tu salón de clases? Cuéntanos en los comentarios.

 

La Agenda 2030 y el papel de las universidades latinoamericanas

29 Junio, 2020 - 19:14
Las publicaciones recientes de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible, ofrecen una guía para las universidades en su camino hacia la implementación de los ODS.

A cinco años de la definición de los Objetivos y Metas de Desarrollo Sostenible (ODS), las instituciones educativas continúan detallando los pasos a seguir para su implementación en las comunidades universitarias. Estos 17 objetivos, adoptados por la ONU en septiembre del 2015, forman parte de la Agenda 2030 y dan continuidad a la Declaración del Milenio. Cada uno contiene metas específicas a alcanzarse en los próximos 15 años y aborda temáticas necesarias para el desarrollo humano óptimo dentro de los actores internacionales involucrados. Se plantean líneas de desarrollo en materia de igualdad de género, reducción de desigualdades, acción por el clima, educación de calidad, entre otros. 

La Universidad, como institución principal de difusión de conocimiento, es pieza clave en el progreso de estas metas. Desde su incorporación, la academia ha tenido que establecer nuevas medidas educativas que se acoplen a la formación de ciudadanos y comunidades de aprendizaje con consciencia humana. La Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS), presentó durante el webinar, Las Universidades como Agentes del Cambio, dos distintos documentos de gran importancia en este eje temático: la guía «Cómo evaluar la contribución a los ODS de las universidades» y el dosier «Casos prácticos de Educación para los ODS». Ambos reflexionan sobre la transformación que las instituciones requieren para ocupar un papel de liderazgo en la acción de la Agenda 2030.

El papel de las universidades en la implementación de los ODS

La educación superior es incuestionablemente un potencializador de la innovación y de ciudadanos con sentido humano. Suele destacarse el papel de este actor precisamente en el cuarto ODS: educación inclusiva, equitativa y de calidad. Y para que esto se lleve a cabo, se espera que estos objetivos se aborden de forma transversal en todas las distintas áreas de la vida universitaria: formación, investigación y extensión. Siendo así que se debe involucrar a todos los que conforman las instituciones educativas de manera directa e indirecta. 

“Se ha puesto en evidencia la necesidad de actuar y acelerar los procesos en marcha para lograr la transformación de nuestras sociedades, para lo cual las universidades son piezas fundamentales”.

La Universidad de Alcalá, explica que la academia desempeña un papel fundamental en la formación de la ciudadanía global, misma que construye estrategias socialmente responsables en sus estudiantes, quienes serán en un futuro agentes de cambio necesarios. Gran parte la educación directa que debería abordar problemáticas trascendentes, se desarrolla en el área docente y de investigación. Para entonces, generar una retroalimentación activa en la sociedad donde la universidad se desarrolla. 

En este sentido, la universidad debería entonces también incorporar en estos campo las competencias adecuadas para la transmisión de visiones en el cumplimiento de los ODS. Desde una enseñanza  y búsqueda de información orientadas a la mejora social, se logra dar respuesta a los problemas que la Agenda 2030 aborda. Utilizar estos objetivos como referentes para la administración educativa, significa no sólo un progreso notable en su implementación oportuna, sino también una ventaja para aquellas universidades que deseen propiciar la construcción de alianzas con otros actores implicados y el acceso a diversas fuentes de financiación

“México reprueba en ocho de los 17 ODS, mientras que en los nueve restantes, obtiene un puntuación intermedia, ya que a nivel regional en América Latina y el Caribe los principales desafíos tienen que ver con los altos niveles de desigualdad, de violencia e inseguridad”.

La guía “Cómo empezar con los ODS en las universidades”, publicada en el 2017 por la SDNS Australia/Pacific, fue de las primeras en su tipo y proporcionó información en cuanto a las herramientas necesarias en el vínculo de la Agenda 2030 y las instituciones educativas. Aquí se respondió la pregunta, ¿qué pueden hacer las universidades?

¿Qué pueden hacer las universidades para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible?
  • Dotar al alumnado de conocimientos, habilidades y motivación para entender y abordar los ODS.

  • Crear más oportunidades para la creación de capacidades de estudiantes y profesionales de países en desarrollo para abordar los desafíos relacionados con los ODS.

  • Apoyar todo el espectro de enfoques de investigación necesarios para abordar los ODS, incluida la investigación interdisciplinar y transdisciplinar.

  • Apoyar y fomentar la innovación para soluciones de desarrollo sostenible

  • Alinear las estructuras de gobierno universitario y las políticas operativas con los ODS.

A partir de esta publicación, la Red Española para el Desarrollo Sostenible, desarrolló eventualmente la importancia del papel de la actividad docente en su dosier mencionado anteriormente. Aquí, se proyectaron experiencias sobre la implementación de los ODS en esta área. Algunos de los más significativos logran servir como inspiración para otras universidades que se encuentran en el camino de la aplicación de la Agenda 2030 en sus comunidades educativas.

Igualmente, se plantea que una correcta iniciativa gira entorno a “proporcionar  a los  estudiantes  y  al  personal  de  la  universidad  los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para abordar los complejos desafíos del desarrollo sostenible a través de cualquier carrera o trayectoria vital que tomen”. Además de “implementar los ODS en la forma más apropiada a su  propio  marco  académico: estrategia y cultura de la universidad; particularidades de cada centro, titulaciones y asignaturas; así como los intereses y capacidades de su comunidad universitaria”. De modo que cada institución diseñe sus propios medios y planes de desarrollo, construidos a partir de la información proporcionada pero siempre en función de sus capacidades. 

La guía “Cómo evaluar los ODS en las universidades”, brindó una propuesta de herramientas útiles para evaluar y monitorear la contribución de las universidades en el desarrollo de los ODS. Con una serie de tres indicadores para cada objetivo y estrategias que permiten su valoración, se intenta dar el seguimiento necesario para saber si su ejecución se está cumpliendo y si se presentan resultados significativos en áreas estudiantiles, docentes y de investigación. Más que la creación de una rúbrica estricta para la designación de un ranking institucional, la REDS brinda la oportunidad a las universidades de autoevaluar su progreso en la transmutación de valores de desarrollo sostenible. 

Esta misma red también plantea que para que esta evaluación y el desarrollo mismo de los objetivos sean completos, se debe dar pie a la transdisciplinariedad. Las instituciones con un sistema de división rígido, podrían llegar a presentar dificultades en el desempeño por la búsqueda de los objetivos. “Es fundamental el trabajo en proyectos compartidos entre distintas facultades dentro del campus universitario, favoreciendo así los procesos de integración entre disciplinas, y contar con personas que lideren y dinamicen estos procesos de cambio”, explica Javier Benayas de la UAM.

Academia latinoamericana

Desde el 2017 en México, se implementó la Estrategia Nacional para la Puesta en Marcha de la Agenda 2030 y la instauración del Consejo Nacional de la Agenda 2030. Estas instituciones se proyectaron entonces como un paso concreto en la visión del 2030 con las universidades mexicanas. Un año después, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior publicó el documento “Visión y acción 2030”. Este sugiere y crea un trazo claro del proceso que la academia mexicana debe atravesar para convertirse en un agente de cambio activo. 

“Es fundamental el trabajo en proyectos compartidos entre distintas facultades dentro del campus universitario, favoreciendo así los procesos de integración entre disciplinas, y contar con personas que lideren y dinamicen estos procesos de cambio”.

Las instituciones líderes del país, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Tecnológico de Monterrey, se situaron en el sitio número 62 y número 101, respectivamente, en el Ranking de Impacto publicado por el Times Higher Education. Ambas universidades coordinan en conjunto la SDSN de México, establecida apenas hace un año y de primera mano con su entidad en Chile. Esta red de instituciones se mantienen desarrollando propuestas que propicien el involucramiento en problemáticas locales y globales. Desafortunadamente, “nuestro país reprueba en ocho de los 17 ODS, mientras que en los nueve restantes, obtiene un puntuación intermedia, ya que a nivel regional en América Latina y el Caribe los principales desafíos tienen que ver con los altos niveles de desigualdad, de violencia e inseguridad”, explica Miguel Ruiz Cabañas para CONECTA.

Sin embargo, las recientes publicaciones ofrecen para estos países el seguimiento oportuno para el trabajo continuo en la búsqueda de los ODS. La propuesta de evaluación, será una herramienta indispensable para todas aquellas universidades que se encuentran interesadas en la acción de la Agenda 2030 dentro de sus comunidades de aprendizaje. 

¿Puede la crisis actual acelerar las acciones para contribuir a la Agenda 2030?

La REDS plantea que la pandemia de COVID-19  ha proporcionado el escenario ideal para comprender la importancia de la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Es fundamental identificar y fortalecer las herramientas que serán de gran utilidad para mantener su cumplimiento sobretodo en este panorama. “Se ha puesto en evidencia la necesidad de actuar y acelerar los procesos en marcha para lograr la transformación de nuestras sociedades, para lo cual las universidades son piezas fundamentales”. 

 

¿Cómo perciben los docentes la preparación digital de la Educación Superior en América Latina?

29 Junio, 2020 - 18:26
Tres de cuatro docentes en Latinoamérica no se sienten preparados para incorporar nuevas tecnologías en el aula ante la emergencia del COVID-19, revela un estudio del Tec de Monterrey y el BID.

Ilustración diseñada por América González Soria.

La pandemia por el COVID-19 ha acelerado la integración tecnológica en la enseñanza universitaria. Sin embargo, tres de cuatro docentes en la región no se sienten preparados para incorporar nuevas tecnologías digitales en el aula. Esto de acuerdo con un estudio regional realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Tecnológico de Monterrey entre febrero y marzo 2020, en el cual se consultó a más de 800 docentes universitarios sobre la penetración de las tecnologías digitales en las universidades.

El estudio encontró que la falta de recursos tecnológicos y financieros, planeación estratégica y capacitación son considerados los principales retos para su integración. Además, incrementar los espacios de colaboración, el diagnóstico de habilidades digitales y las oportunidades de capacitación docente, son esenciales para afrontar los desafíos educativos que impone la pandemia.

A continuación presentamos algunos de los hallazgos clave de este estudio.

El COVID 19 ha situado a las tecnologías digitales como protagonistas en los procesos de enseñanza y aprendizaje
  • En la educación superior, la pandemia ha afectado a más de 26 millones de estudiantes y 1.4 millones de docentes que pasaron súbitamente a un ambiente de enseñanza remota de emergencia para dar continuidad a los procesos educativos.

  • Pre-COVID-19, solo el 19 % de los programas se centraba en educación a distancia y 16 % utilizaban modalidades híbridas (blended) en las universidades con enfoque virtual.

Falta de capacitación efectiva, acceso a internet y financiamiento, se perciben como los principales retos para la incorporación de tecnologías digitales en las universidades
  • El 90 % de los docentes considera útiles las tecnologías digitales para mejorar los procesos de aprendizaje. Sin embargo, existen importantes retos para su adopción.

  • En Argentina y Perú, 40 % y 30 % de los docentes, respectivamente, consideran que la falta de acceso a internet es el principal obstáculo.

  • El 27 % de los docentes en Colombia y 22 % en México considera la falta de financiamiento y acceso a nuevas tecnologías como los principales retos.

  • En todos los países participantes, la falta de capacitación docente presenta una de las principales dificultades para la implementación de tecnologías digitales para el aprendizaje.

¿Cuáles son los obstáculos o retos para usar tecnologías digitales en el proceso de enseñanza aprendizaje? Preparación docente para la inclusión de tecnologías digitales en el aula Disponibilidad y efectividad de programas de capacitación digital docente en las universidades Uno de cada cuatro docentes se siente totalmente preparado para incorporar nuevas herramientas digitales en sus cursos
  • El 74 % de los docentes reporta conocer nuevas tecnologías aplicables a los cursos y disciplinas que enseñan.

  • El 30 % de los docentes con entre 6 y 20 años de experiencia se sienten totalmente preparados para incorporar nuevas tecnologías. Solo 20 % y 22 % de los docentes con experiencia entre 0 y 5 o más de 20 años de experiencia lo hace.

  • Mientras que el 19 % de los docentes en instituciones privadas se siente poco o nada preparado, el 26 % de los docentes en universidades públicas tiene esta percepción (no existiendo diferencias significativas entre las edades ni años de experiencia entre los dos grupos).

 

Siete de cada diez docentes consideran el costo o la falta de recursos para el licenciamiento de la tecnología digital, un factor que dificulta su adopción
  • La brecha entre la disponibilidad de programas de capacitación digital reportados por docentes de universidades públicas y privadas es de 23 puntos porcentuales.

  • Seis de cada diez docentes que reportan contar con programas de capacitación, los encuentran efectivos.

  • Un 59 % de los docentes reporta que su universidad no ha desarrollado ningún sistema de incentivos para promover el desarrollo de proyectos utilizando tecnologías digitales.

  • Del total de docentes de universidades públicas, 64 % no considera que existan sistemas de incentivos. Esta proporción es de 54 % en universidades privadas.

Cuatro de cada diez docentes reportan no tener o que la velocidad de acceso a internet en su institución no es óptima
  • En Argentina, el 60 % de los docentes encuestados reporta tener una baja o ninguna conexión a internet dentro de sus IES, en México o Colombia esta proporción es inferior al 35 %.

  • Mientras 19 % de los docentes de universidades privadas reportan no tener acceso a internet o su velocidad es baja, esta proporción asciende al 55 % en universidades públicas.

  • El 75 % de los docentes encuestados reportó que su Institución contaba con alguna plataforma tecnológica para la gestión de los aprendizajes.

  • Esta proporción es el 86 % de los docentes de universidades privadas y sólo el 68 % de universidades públicas.

El costo de licenciamiento es uno de los obstáculos más importantes para la apropiación de tecnología digital
  • Siete de cada diez docentes consideran el costo o la falta de recursos para el licenciamiento de la tecnología digital un factor que dificulta su adopción.

  • Esta percepción es mayor entre docentes en universidades públicas (76 %) que entre docentes de universidades privadas (67 %).

  • Entre los países del estudio, esta proporción va desde el 69 % de los docentes en Argentina, hasta el 77 % de los docentes en Colombia.

Uno de cada cuatro docentes considera que su institución no tiene una visión de cómo utilizar las tecnologías digitales para mejorar la enseñanza y el aprendizaje
  •  Esta relación es de uno de cada cinco (17 %) para docentes de universidades privadas y de uno de cada tres en universidades públicas (32 %).

  • Tres de cada siete docentes considera que no existen espacios colegiados de discusión para promover y planificar el uso de tecnología para la mejorar los aprendizajes.

  • Esta proporción es de 38 % entre los docentes de universidades privadas frente al 50 % en universidades públicas.

  • Seis de cada diez docentes que reportan contar con programas de capacitación digital los encuentran efectivos.

Las herramientas digitales son ahora centrales para la educación superior, es esencial aprovechar las oportunidades disponibles para acelerar su adopción
  •  Facilitar espacios para el intercambio de experiencias entre universidades públicas, privadas o entidades no universitarias puede facilitar el aprendizaje horizontal entre docentes.

  • Países como Colombia y México han abierto amplios espacios para la discusión e intercambio de experiencias digitales como programas de apadrinamiento entre docentes dentro y fuera de las universidades.

  • Estrategias para la digitalización docente como DigCompEdu en la UE y herramientas de autoevaluación digital docente como Check-In pueden mejorar su preparación digital y los aprendizajes durante y después de la emergencia.


Para más información visita:

Web: www.iadb.org/cima
Twitter: @BIDEducacion
ContactO: education@iadb.org                                

Referencias:
UNESCO, 2020.
OECD (2015, p. 68) “E-Learning in Higher Education in Latin America”.

El estudio se basa en encuestas a más de 800 docentes universitarios de América Latina.

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Las opiniones expresadas en esta publicación son de los autores y no reflejan necesariamente el punto de vista del Banco Interamericano de Desarrollo, de su Directorio Ejecutivo ni de los países que representa.

 

La meditación para el aprendizaje

29 Junio, 2020 - 12:29
“La meditación puede utilizarse como un recurso privilegiado de pausa pedagógica en sesiones largas o prolongadas. Incluso en la música la pausa es fundamental”. -Eloísa Heredia-

En el contexto escolar, la meditación es utilizada para mejorar el desarrollo de habilidades de aprendizaje y el rendimiento académico. También puede incorporarse como un recurso didáctico inicial dentro de cualquier clase o asignatura permitiendo ‘llevar’ a los estudiantes a un estado de apertura y disposición favorable para el proceso de aprendizaje. La práctica constante de la meditación genera una huella de aprendizaje en la persona al tiempo que beneficia de manera holística otras dimensiones del ser humano. Así lo explicó la Dra. Eloísa Heredia en nuestro webinar de Junio. Si no tuviste oportunidad de verlo lo puedes consultar aquí.

“Antes de incorporar la meditación como herramienta didáctica, el docente debe capacitarse y practicar. Es indispensable considerar que no podemos transmitir bienestar o tranquilidad si nosotros mismos tenemos una mente inquieta, ansiosa o estresada”.

En esta sesión la profesora Eloísa presentó los fundamentos de la meditación como práctica milenaria, compartió hallazgos de la investigación educativa que muestran que a través de la meditación es posible mejorar el clima escolar. También realizó un ejercicio práctico de meditación para toda la audiencia. Estoy segura de que este ejercicio te servirá como primer acercamiento al tema y podrás dimensionar el impacto de la meditación en ti. Lo puedes consultar directamente en la grabación del webinar en el minuto 54:37 que estará disponible en todo momento para que revivas la experiencia.

A continuación, un resumen de los puntos más relevantes del webinar que nos compartió la Dra. Eloísa Heredia.

La meditación para promover el aprendizaje
  • Incorporar dentro de la planeación de la clase tiempo de meditación, reditúa en una mejor receptividad y desempeño del alumno.

  • La práctica de la meditación es recomendable sobre todo en procesos de aprendizaje que demandan del alumno periodos prolongados de atención y concentración.

  • Como en cualquier planeación didáctica, el docente debe tener claras las intenciones pedagógicas en el marco de la institución para la cual se desempeña y de las intenciones como docente.

  • Estos son algunos criterios didácticos básicos para considerar cuando se integra la meditación en clase:

    • Definir intenciones pedagógicas, así como las habilidades, contenidos y procedimientos en los que se enfocará el docente.

    • Dar claridad a los alumnos. Que los alumnos tengan claro qué se hará y por qué se introduce la meditación como secuencia didáctica.

    • Considerar la edad de los alumnos, la etapa de desarrollo en que se encuentran y sus intereses.

    • El lugar donde vamos a trabajar o se llevará acabo la clase.

    • Los recursos que se tienen al alcance

    • Crear el contexto apropiado para que la meditación se inserte como una pauta pedagógica en la secuencia de aprendizaje.

  • Es recomendable intercalar en clase pausas pedagógicas que ayuden a los alumnos a volverse a enfocar y alcanzar un estado de tranquilidad que facilite a los docentes la transmisión y receptividad del mensaje que desean transmitir.

  • La meditación es un recurso que también detona procesos metacognitivos, es decir, tiene que ver con la reflexión sobre cómo estamos aprendiendo. La metacognición nos ayuda a revisar ese camino que hicimos para llegar al aprendizaje.

Invito a profesores y profesionales de la educación a explorar el potencial de la meditación para el aprendizaje y el bienestar del ser humano. También a estar pendientes de nuestros próximos webinars del Observatorio de Innovación Educativa.

Eloísa Heredia Escorza es profesora del Depto. de Estudios Humanísticos en la Escuela de Educación y Humanidades. Es directora nacional de Punto Blanco: espacio de reflexión en el Tec de Monterrey. Actualmente dirige la investigación “Meditación, bienestar y espiritualidad en los estudiantes de esta institución”.

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Opinión: Las guerras de la historia, los monumentos y la enseñanza

25 Junio, 2020 - 18:31
Existe una diferencia entre la memoria cultural, el registro histórico y la necesaria discusión sobre cómo los eventos del pasado forjan una realidad social que falla en ser equitativa.

Imagen: Istock/xyzphoto

Para las personas que han estado al tanto de los sucesos durante el último mes, temas como la justicia social, la revisión de la historia, además del culto a los monumentos, son conversaciones muy presentes en los espacios virtuales hoy en día.

Bajo este contexto, el caso de George Floyd no solamente activó un repudio generalizado hacia la violencia racial, además de protestas alrededor de todo el mundo y una vez más abrió el debate sobre la conservación de monumentos que podrían estar glorificando un pasado histórico racista en Estados Unidos. 

El país norteamericano no ha sido el primer participante en este conjunto de conversaciones que pretenden reevaluar cómo se lleva el registro histórico en un país, de hecho, existe un término específicamente acuñado para definir este tipo de debate, denominado Guerras de Historia.

El origen de las Guerras de Historia

El término guerras de historia fue acuñado en Australia para designar una serie de debates públicos sobre la interpretación de la historia de la colonización británica en este país, así como el desarrollo de la sociedad australiana contemporánea, concerniente al impacto sobre los aborígenes australianos y los isleños de Torres Strait.

El punto más importante sobre estos debates es cómo se retrató la historia del proceso de colonización además de una serie de preguntas fundamentales: ¿quién escribe la historia?, ¿quiénes son las figuras históricas y porqué?, ¿cuáles son los eventos que se resaltan?, ¿estos eventos ayudan a formar una identidad nacional?, ¿esa identidad nacional sienta las bases para un sistema social que discrimine o excluya a determinados grupos o etnias?

Estas preguntas son fundamentales al momento de analizar por qué la historia es contada de cierta forma y por qué determinados elementos de ese pasado histórico siguen vigentes en nuestro presente, ya sea en forma de algo intangible como alguna costumbre, ley o tradición, así como un monumento o una estatua. 

Lo anterior es crítico para comprender la conversación en Estados Unidos sobre por qué se deberían (o no)  conservar monumentos que conmemoran la vida y obra de figuras históricas que se pronunciaron a favor del esclavismo o de la violencia racial. 

¿Los monumentos son parte integral de la historia?

La conmemoración, referencia y culto a la historia, está profundamente engravada en la cultura global. Las calles tienen nombres de figuras o eventos históricos, también algunas escuelas y parques;  podemos encontrar estatuas en plazas, museos y espacios públicos. 

Estas instancias tangibles nos ayudan a rememorar y a crear una relación personal con nuestra historia e identidad cultural, pero tener un objeto histórico tangible con el que podamos conectarnos no es lo mismo que aprender historia. La pregunta clave cuando hablamos de monumentos históricos y su diferencia con la historia real es: ¿Que importa más? ¿El culto a personas y eventos del pasado, o el estudio crítico de estos?

En el caso de los monumentos estadounidenses que están ligados a un pasado histórico racista, el punto de discusión no son los hechos históricos, ni siquiera cómo están registrados, sino cómo perciben las personas estos hechos y cómo los idealizan.

Una estatua de Cristóbal Colón por ejemplo, serviría para conmemorar y quizás iniciar conversación sobre un suceso tan importante como el descubrimiento y colonización de América, pero fallaría en abarcar el complicado legado del explorador genovés, o porqué es necesario reevaluar y reenmarcar las narrativas que circundan su vida y obra.

Imagen: Istock/mcdustelroy

Robert E. Lee,  comandante del Ejército Confederado de Virginia del Norte durante la Guerra Civil Estadounidense puntualizó la razón exacta por la que los monumentos que conmemoran eventos históricos como guerras, conquistas o instancias de regímenes políticos pueden abrir brechas sociales atemporales, aún cuando el conflicto que rememoran ha terminado.

“Creo que es más sabio no mantener abiertas las heridas de la guerra, sino más bien seguir el ejemplo de las naciones que que hicieron campaña para erradicar toda marca de pugna civil, dejar en el olvido los sentimientos que engendró”. Comentó Lee desde el retiro ante la posibilidad de que se erigiera un memorial para recordar la batalla de Gettysburg. A través de letras del general Lee se puede apreciar una profunda máxima que traza una clara línea entre el recuerdo que evoca un monumento y el registro histórico que le da contexto.

Bajo esta línea de pensamiento, la remembranza es un acto personal ligado a la percepción y emociones de un individuo. Bien puede ser valioso para una persona, una familia o una comunidad, pero no tiene cabida en espacios públicos y no es un sustituto o equivalente para el registro histórico. Como lo explica Annette Gordon Reed, para Harvard Gazette. La historiadora de esclavitud estadounidense, académica del ámbito jurídico y miembro de la Iniciativa Presidencial en Harvard sobre el Legado de la Esclavitud, explicó por qué el retiro de monumentos no representaba un peligro para la historia.

“La historia seguirá siendo enseñada en las aulas. Sabremos quién fue Robert E. Lee, quién fue Jefferson Davis, Frederick Douglas, Abraham Lincoln. Hay peligros mucho mayores para la historia. El desfinanciamiento de las humanidades, recortar las clases y los departamentos de historia. Esas son amenazas reales para historia”.

La declaración de Gordon Reed es clara y terminante, pero también sugiere cuál es el espacio correcto para hablar de historia: el salón de clases. Es en este espacio donde puede darse una conversación abierta y crítica con fines didácticos sobre el registro histórico y cuál es su rol en la realidad que tenemos hoy en día.

Hay valor en la idea de rememorar la historia, de honrar eventos que importantes, personas cuyo trabajo ayudó a formar la realidad del presente, pero esto no nos ayuda ni a formar un entendimiento del pasado histórico ni de las lecciones que deberíamos aprender del mismo, para esto es necesario un registro histórico fidedigno y profesor que facilite su lectura crítica.

Aviso legal: Este es un artículo de opinión. Los puntos de vista expresados en este artículo son propios del autor y no reflejan necesariamente las opiniones, puntos de vista y políticas oficiales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

 

El racismo sistémico en el sistema educativo

24 Junio, 2020 - 10:45
Los sesgos raciales en las escuelas impactan en la experiencia que tienen alumnas y alumnos en su proceso de aprendizaje y en cómo los docentes se dirigen en el aula. 

Imagen por: nadia_bormotova

El 25 de Mayo, en Minneapolis, Estados Unidos, George Floyd falleció a manos de un policía, lo que desató protestas en todo el mundo contra el racismo en un movimiento llamado Black Lives Matter.  Aunque este movimiento existe desde el 2013, debido a los hechos recientes, ha obtenido nueva fuerza en señalar el racismo que existe en el sistema policiaco, el gobierno y en la sociedad.

Entre las áreas más vitales para enfrentar el racismo en la sociedad están las escuelas, ya que estas pueden perpetuar desigualdad racial, por lo que es importante capacitar a los educadores para tratar el tema en el aula.

Casualmente, un mes antes del asesinato, la Asociación Americana de Investigación Educativa (AERA, por sus siglas en inglés) realizó una encuesta para examinar el sesgo racial de los maestros. Según explica la encuesta, las escuelas son lugares donde se debe promover la equidad  y enseñar al alumnado sobre el tema, pero no siempre es así, por lo que buscaban descubrir si los educadores tienen menos prejuicios explícitos e implícitos pro-blancos en comparación con la comunidad no docente. La encuesta incluye la participación de 1.6 millones de personas, de los cuales, 68.930 son docentes.

Jordan Starck, autor del estudio, explica que las escuelas son un “microcosmos de la sociedad", por lo que se ve afectado por el racismo en temas como el proceso de contratación de maestros y la convivencia entre alumnos de distintas etnias.

AERA realizó una prueba de rapidez y precisión donde los participantes separaban a gente de tez blanca con palabras positivas y los de piel oscura con palabras negativas. El 77 % de los educadores resultaron tener un sesgo implícito mientras que un 77.1 % de las personas blancas encuestadas cuentan con este prejuicio. Después, los investigadores descubrieron que el 30.3 % de los docentes tienen sesgo explícito en comparación a 30.4 % de profesionistas que no son educadores. 

La existencia de sesgos raciales en las escuelas impacta en la experiencia que tienen alumnas y alumnos en su proceso de aprendizaje, la calidad de la educación que reciben, y en cómo los docentes se dirigen en el aula. 

En reportes pasados se encontró que los estudiantes racializados tienen menos probabilidad de recibir clases avanzadas o para superdotados, al contrario, son los que más reciben detenciones y castigos, especialmente cuando sus maestros son personas blancas. 

"Los niveles de sesgo de los docentes están relacionados con los resultados de los alumnos: cuanto más sesgados son los docentes, peor son los resultados de los alumnos", dijo Starck. "Los maestros perciben, evalúan y tratan a los estudiantes de manera diferente en función de su etnia, y hay un gran papel que desempeñar el sesgo en esas disparidades".

Además, Starck señala que tener “buenas intenciones” no es suficiente, y que no es su intención que los docentes se sientan culpables, pero este tipo de estudios son necesarios para destacar la necesidad demás recursos y apoyo para manejar los sesgos raciales.

Stark invita a líderes y directivos escolares a apoyar el desarrollo profesional de los maestros para abordar sus propios prejuicios y evitar que estos afecten a sus alumnos. Muchos distritos escolares iniciaron acciones en este sentido ofreciendo capacitación a los docentes para que sean más conscientes de su sesgo implícito y explícito y cómo cambiarlo. Los expertos explicaron que este tipo de desarrollo personal y formación profesional donde se les pide autoexaminarse y actuar, es algo que no se hace tradicionalmente.

También es necesario facilitar las conversaciones sobre esta introspección y cómo se manifiesta el racismo en las políticas y procesos de la propia institución. Además, se debe analizar a los estudiantes y preguntarse: ¿cuáles son sus calificaciones? ¿Asisten a clase? ¿Qué tal su disciplina? ¿Abandonan mucho la escuela? ¿Existen diferencias según la etnia y el género?

Por otro lado, la revista Forbes considera que la mejor manera de erradicar el racismo es cambiar la educación, empezando por incluir en los libros de historia personajes de diferentes etnias, incluir la esclavitud en el plan de estudios y cambiar el nombre de escuelas que tengan personajes que traficaron con esclavos o con antecedentes racistas. 

Además, existen estudios que demuestran que los estudiantes racializados por ser personas negras son sistemáticamente despreciados por los docentes en comparación a otros grupos étnicos. Además de estar sobrerrepresentados en las escuelas de derivación de estudiantes, donde son excluidos de las instituciones tradicionales y son expuestos a las drogas y narcotraficantes. 

También son discriminados por su cabello y pueden tener menos oportunidades de ingresar y completar una licenciatura o estudios superiores. Esto trae como consecuencia una brecha de oportunidades entre personas negras en comparación con personas blancas y de otras etnias, alienándolos y limitándoles las oportunidades de crecimiento profesional. 

Aunque no hay manera sencilla de eliminar el racismo sistémico en el sector educativo, al igual que en la investigación de AERA, Forbes recomienda empezar por educar a los maestros sobre sus propios prejuicios. También es importante contratar a más docentes de distintas etnias para dar más representación, incluir más libros de autores y autoras racializadas para que cuenten historias lideradas por protagonistas diversos y buscar acciones positivas en la educación superior que atraigan más estudiantes de todas las etnias. 

Participación del gobierno, líderes escolares, docentes y la comunidad educativa en general también es necesaria y fundamental para lograr un verdadero cambio. Como dice Jordan Starck: "Es necesario abogar por un cambio social más amplio, o el mismo tipo de prejuicios se perpetuarán".

 

Aprendizaje sincrónico y asincrónico: definición, ventajas y desventajas

23 Junio, 2020 - 08:46
¿Conoces las diferencias entre el aprendizaje sincrónico y asincrónico? ¿Sus ventajas y desventajas? Aquí las explicamos. 

Foto por August de Richelieu / Pexels.

Debido a la pandemia por COVID-19, muchas instituciones se vieron obligadas a pasar sus clases de un aula presencial a una en línea. Esto los ha hecho experimentar con el aprendizaje asincrónico y sincrónico para ver cuál funciona mejor o se adapta más a sus necesidades y sus alumnos pero, ¿qué significan estos conceptos? ¿en qué se diferencían?

El aprendizaje en línea se divide en dos categorías: aprendizaje sincrónico y asincrónico. El primero se refiere a aquella educación donde los alumnos tienen la oportunidad de aprender e interactuar en el momento (o “en vivo”) con su profesor y sus compañeros. Más a detalle, el sincrónico es un tipo de aprendizaje grupal ya que todos están aprendiendo al mismo tiempo. El aprendizaje asincrónico es aquél  que puede suceder en vivo o estando desconectados a través de videos, material o recursos educativos previamente proporcionados por la profesora o profesor, es decir, la clase aprende lo mismo pero cada alumno a su ritmo.

Técnicamente, el aprendizaje sincrónico también incluye conferencias, debates, clases en aulas físicas o actividades grupales. A diferencia del asincrónico, que es más autodirigido ya que el alumno decide a qué hora aprender. 

TeachThought explica que, históricamente, la mayor parte del aprendizaje en línea era asincrónico pero debido a la evolución de la tecnología y que se han desarrollado herramientas como el ancho de banda, la transmisión de video, redes sociales y más, se ha popularizado el uso del aprendizaje sincrónico. 

¿Cuál elegir?

Cada institución tiene necesidades distintas, por lo que deben de saber elegir entre diferentes variables

  • Si los estudiantes y maestros cuentan con las herramientas (computadoras, dispositivos móviles, etc.) para tener clases en línea

  • El acceso a internet tanto por parte de los educadores como de los alumnos 

  • Si tienen un buen espacio para estudiar y la disponibilidad de horario para conectarse a las clases

  • El diseño de las clases y las evaluaciones para medir lo que aprendieron

  • La manera y el tiempo en el que aprenden los estudiantes


Aprendizaje asincrónico: ventajas y desventajas

Una de las mayores ventajas de este tipo de aprendizaje es que le permite al alumno ser independiente ya que le da la oportunidad de organizar su tiempo. Además, están disponibles en todo momento, incluso el alumno puede descargar el contenido y acceder a este aunque no tenga internet. Esto también ayuda a que el alumno pueda regresar a una lección o actividad y repasar si tiene dudas. 

La única y mayor desventaja de este modelo es que no hay interacción real entre los educadores y sus alumnos, e incluso entre los mismos compañeros, por lo que si tienen una duda, no será resuelta en ese momento. 

Aprendizaje sincrónico: ventajas y desventajas

La mayor ventaja del modelo sincrónico es la desventaja del asincrónico, ya que en el aprendizaje sincrónico hay una interacción en tiempo real entre maestros y estudiantes, haciendo que cualquier problema o duda que tengan se resuelva ahí mismo, además de que en esta modalidad el alumnado puede ver e interactuar con sus compañeros de clase. 

Por el otro lado, la desventaja de este tipo de aprendizaje es que depende de la tecnología para que suceda: si una alumna tiene o no un equipo para conectarse, o tiene acceso a una conexión a internet estable, por ejemplo. 

Estas ventajas y desventajas solo evidencian el hecho que ambos no serán efectivos si no cuentan con una metodología pedagógica que tome en cuenta la tecnología y cómo optimizarla. La calidad de las clases o del aprendizaje dependen de una buena planeación y diseño que permita al alumnado entender mejor el contenido, además de una continua revisión y evaluación de la efectividad de cada modalidad o tipo de aprendizaje.